
Si se te rompió una uña o se levantó el esmalte, no lo arranques ni lo pegues con pegamento casero. Lima suave el borde, protégelo y pide un retoque profesional: un arreglo a tiempo cuesta menos que reparar una uña lastimada.
Si la uña se rompió
Corta o lima la zona rota en línea recta para que no se enganche con la ropa o el cabello. Si duele o sangra, lava con agua y jabón, aplica un curita y deja respirar la uña 24 horas antes de volver a esmaltar.
Si el esmalte se levantó
No lo despegues: al arrancarlo te llevas capas de la uña natural y la dejas débil por semanas. Lima solo el borde levantado con movimientos suaves en una dirección y aplica una capa de brillo transparente para sellar hasta tu retoque.
Lo que nunca debes hacer
Evita el pegamento instantáneo, morder el pedazo suelto o limar con fuerza sobre la uña natural. Esos tres hábitos adelgazan la uña y hacen que el próximo esmaltado dure menos.
Cuándo pedir retoque
Si el daño es en 1 o 2 uñas, un retoque puntual lo resuelve en 20 minutos. Escríbenos por WhatsApp con una foto del daño y te confirmamos disponibilidad en tu zona de Bogotá Norte.